Blog de Alexis Baila-UNMSM 2010







jueves, 14 de noviembre de 2013

Epístola IV

Han pasado casi meses desde que encontré aquel rostro amigable. Fue de imprevisto y tan abrupto, como las ganas inconscientes de volver a verlo. Las palabras no bastan ahora que se han cruzado las miradas. Tampoco las respuestas y muchos menos los acertijos. Sinceramente, el hombre trata de empeñar su tiempo, su fuerza y su substancia, sí, precisamente su substancia, para encontrar lo que tiene al lado, lo que tiene en sí mismo. Es como ese libro que no ve, pero que ha estado en la familia desde hace años, escondido bajo el estante, perdido entre los muebles, susurrando cuando el televisor está encendido y dice que ama y pide que no finjas que amas. Está ahí y simulas no escucharlo. Exactamente: simulacros. Vivimos encontrando simulacros, creando y recreando simulacros, asimilando simulacros, aceptando simulacros, pero, aunque apague el televisor, lea el libro, intente descubrir que puedo amar, estamos condicionados. ¿Será porque solo somos libres en el caos? ¿Tal vez no he leído lo suficiente para responderme tantas preguntas?, es probable, o quizá, en estos momentos solo sirve mirar, leer, escuchar, ver, encontrar a aquellos que se han hecho las mismas preguntas, aquellos que han tenido los similares demonios y lograron canalizarlo en algo tan sencillo como universal. Vallejo lo logró con el siguiente verso:" Esos golpes sangrientos son las crepitaciones/ de algún pan que en la puerta del horno se nos quema". Sencillo y universal: el dolor, la frustración desde un pan, ese pan que los pobres tanto aprecian y que otros no saben comer. Lo logró una línea de Pollock, una frase de aquella milonga de Gardel…
El encuentro de los rostros no tienen más que descubrir que con ellos basta, deben aceptar que están condicionados, en esta: una modernidad líquida, y, por sobre todo, recurrir inevitablemente a los artistas. Lamentablemente, uno de los rostros es cristiano y el segundo, comunista. Ambos creen en la plenitud, ambos consideran que pueden lograr el paraíso en la tierra y, además, son capaces de negar a otros dioses. Nietzsche diría: "Dios ha muerto", ¿en qué momento lo niega? ¿Acaso aceptar que existe un solo dios y una sola ideología no es lo mismo?, es decir, se reemplaza a un dios por otro, y por último ¿por qué necesitamos de un dios? ¿No es cierto que la divinidad no es propia de uno solo sino se negaría así misma? Entonces ¿por qué creer en los dioses? Debemos aceptar que han muerto o matarlos. No debemos negarlos, sería un error. Me causa mucha gracia aquellos ateos que se empeñan en negar, acérrimamente, la no existencia de dios, es decir, no me peleo con el hombre bicentenario porque sé que no existe. Negar, significa, que inconscientemente se cree en él. Los rostros deben empezar aceptar que la ideología y la religión han servido para ocultar lo mágico, para espantar las emociones, para ocultar lo que verdaderamente es el hombre. Esas profundas formas de amar, sentir, estremecer, querer, vivir, existir. Los rostros deben volver aprender a amar en este mundo moderno, donde hasta amar, es propiedad de los frívolos; deben recuperar su sensualidad, para ser mortales en lo cotidiano, ser mortales; pero lo más importante: deben vivir como piensan y sienten, recuperar su libertad. Se debe negar también a ese otro dios llamado racionalidad. La vida debe ser una combinación de mito y realidad, aceptar la muerte de la religión, de la ideología, de la razón y crear otro tipo de lenguaje, otros símbolos, deconstuir el mundo. Volver al mundo poesía, combinar la ciencia y las humanidades en poesía. ¿Te imaginas conocer, sentir, afirmar y vivir en poesía? Puedes concebir un mundo ¿donde todo sea mito y realidad, donde todo sea poesía? Se me hace casi imposible imaginarlo, tal vez, es cierto, tengo algunos atisbos, algunos presentimientos, no tengo fe (tener fe significaría obtener un verdad revelada, los hombres no tenemos verdades reveladas ni por dios, ni por la ciencia, ni por Marx, mucho menos por Keynes). Los hombres tenemos poesía. 
Espero, que algún día, el segundo rostro deje de ser cartesiano y se vuelve un solo plano como el primer rostro. El primer rostro, tan solo por haber nacido, es la materialización de lo que el segundo no es. El primer rostro es película, solo necesita ser él. Es cierto, el segundo rostro, de alguna forma, en silencio, ama al primero; pero antes, ambos deben aprender a evitar venderse simulacros y se encuentren sin decir una sola palabra, porque, cuando dos personas se encuentran y no necesitan las palabras para estar álgida y eternamente felices mientras estén juntos, han aprendido a ser inseparables, donde no serán la media de algo, sino, el complemento perfecto. En fin, el clima es despiadado, el papel ya no alcanza y sigo pensando en formas insensatas. Estas líneas que hoy te escribo, aparecieron porque tenía la necesidad de contar algo que en mi cabeza ha devenido por la constante mirada que tengo del mundo desde sus extramuros. No recuerdo ya porque te escribo, más, siempre me ha quedado la sensación de haberte prometido escribirte cuatros cuentos y he tenido el ímpetu desesperado de cumplirlo, justo hoy, no sé porqué, puede ser, que de alguna forma, estas palabras deben llegar a esta hora, en este contexto, en esta noche.
Solo me queda decir algo, los rostros, cuando llegue el día que hayan vuelto al mundo poesía, cuando logren estar juntos sin decir una palabra, cuando hayan aprendido a ser sensuales, cuando hayan matado a los dioses, destruido el lenguaje, transformado alguna parte del mundo... cuando al fin se amen. Caminarán juntos en una trocha que se extinguirá a medida que avancen: él; con su terno de harapos, su sombrero, un ovillo con su ropa (siempre dispuesto para ir hacia cualquier parte) y su bastón, tomará la mano de ella que lleva un paraguas, es todo lo que tienen, y, juntos... caminarán hacia el horizonte.      

2 comentarios:

Unknown dijo...

tuve la sensacion de leer algo, senti que debia leer, y te encontre, despues de tantas lunas, extensa distancia, pero aun asi, nos volvemos a entender, cada quien con un pensamiento, un ritmo distinto, y aun asi el destino quiso que nos encontremos, que fueramos hermanos, tu ideologia me inspira, una y otra vez vuelven a recordarme quien soy en realidad, aquella esencia perdida de aquel idealista, soñador, un tanto desquiciado pero conciente de sus actos, este hermano que aun a la distancia sigue admirandote con el mismo fervor de aquellos viejos y añorados tiempos, desde santiago, un abrazo a la distancia hermano mio, te deseo todo el exito posible ansiando recorrer las calles de san isidro una vez mas, con aquella botella de cervesa, el cigarrillo en mano y una hamburguesa que nos reviva, nos vemos pronto!!

Unknown dijo...

Gracias estimado amigo, siempre a la distancia teniéndonos siempre presentes. Hasta parecer que no andamos ausentes. Yo también te he admirado siempre, lo que haces, cómo luchas, trabajas y haberle entregado la vida a tu bebé, que espero conocer muy pronto y dedicarle algo. Seguimos en laruta Nocto, solo vuelve a casa pronto. Un fuerte abrazo!